blush
Hay tantísimos tonos de blush, que es sencillo caer en la tentación de volverte una adicta. Uno de sus mayores riesgos es la cantidad de colorete que te eches sobre las mejillas. Un toque de más y de ser una mujer saludable de mejillas sonrosadas, pasas a ser Heidi abandonada en los Alpes con su abuelo. Este rápido manual te ayudará a dar con tu rubor perfecto.
Es un secreto a voces que no existe la medida perfecta de colorete. Muchas veces ese toquecito de más puede arruinar tu look por completo.
Sin embargo, sí que hay formas de mantener una relación sana con el colorete. Cada color de piel demanda una tonalidad concreta, así que aunque un día quieras variar tu look y arriesgar un poco, siempre podrás recurrir a básicos que te irán genial. Consigue un aspecto saludable o algo bronceado sin caer en excesos. A continuación, podrás descubrir cómo hacer que no se te suban mucho los colores.
Sin embargo, sí que hay formas de mantener una relación sana con el colorete. Cada color de piel demanda una tonalidad concreta, así que aunque un día quieras variar tu look y arriesgar un poco, siempre podrás recurrir a básicos que te irán genial. Consigue un aspecto saludable o algo bronceado sin caer en excesos. A continuación, podrás descubrir cómo hacer que no se te suban mucho los colores.
Normas básicas para su uso
Da igual tu piel o tu colerete. Hay normas que afectan a todo tipo de personas, y que funcionan como un manual de instrucciones para evitar desastres como el efecto payaso, más conocido como "maquillada por la escopeta de Homer Simpson".
1. El colorete es el último producto que debes aplicar durante tu maquillaje. Después de tu base, tu corrector, después de haberte maquillado los ojos... Al final del todo, así evitas que caigan otros productos sobre él, y después tener que estar limpiando la zona.
2. Localiza con tus dedos tus huesos del pómulo. Debes aplicar el rubor justo en la parte superior de este hueso. Da igual cuál sea la forma de tu rostro.
3. Aplica el blush desde dentro hacia afuera. Si vas a usar un colorete líquido o en crema, basta con que apliques algunas gotitas sobre la zona y las extiendas en pequeños círculos, siempre hacia tus sienes.
1. El colorete es el último producto que debes aplicar durante tu maquillaje. Después de tu base, tu corrector, después de haberte maquillado los ojos... Al final del todo, así evitas que caigan otros productos sobre él, y después tener que estar limpiando la zona.
2. Localiza con tus dedos tus huesos del pómulo. Debes aplicar el rubor justo en la parte superior de este hueso. Da igual cuál sea la forma de tu rostro.
3. Aplica el blush desde dentro hacia afuera. Si vas a usar un colorete líquido o en crema, basta con que apliques algunas gotitas sobre la zona y las extiendas en pequeños círculos, siempre hacia tus sienes.
Elegir un colorete es casi tan complicado como escoger tu perfume. Si andas muy perdida en el color que más puede ir contigo, piensa en el color que adquiere tu piel cuando te da el sol: la piel morena se oscurece más, la piel clara adquire un tono rosado... Así de sencillo. Piensa que siempre es mejor optar por lo más natural, así que simplemente presta atención a tu piel.
♥ Si tienes la piel blanca, busca tonos rosados.
♥ Si tu piel es dorada, te irán genial los tonos anaranjados.
♥ Con la piel morena, explora con los tonos más allá del terracota, dorados y anaranjados.
♥ Y si tu piel es negra, no dudes en usar tonos rojizos o dorados.
♥ Si tienes la piel blanca, busca tonos rosados.
♥ Si tu piel es dorada, te irán genial los tonos anaranjados.
♥ Con la piel morena, explora con los tonos más allá del terracota, dorados y anaranjados.
♥ Y si tu piel es negra, no dudes en usar tonos rojizos o dorados.
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